martes, 3 de marzo de 2009

Irius, un caldo demasiado técnico



Irius, un caldo demasiado técnico

bodega Irius

Situada en la comarca de Somontano, en Barbastro (Huesca), la bodega Irius tiene unas cifras que impresionan al visitante. Hace unos cinco años, el grupo riojano Proconsol empezó a contruir dentro de un terreno de 300 hectáreas el edificio de acero y vidrio de la imagen. Diseñado por el arquitecto logroñés Jesús Merino Pascual, ocupa 27.000 metros cuadrados de superficie y alcanza 50 metros de altura. 90 millones de euros de inversión. Cuando esté a pleno rendimiento, explica la guía, podrá procesar 6 millones de kilos de uva (algo más de 5 millones de litros de vino.), donde se dedicará un 70% a exportación.

En el vídeo de presentación al visitante cuentan que excavaron 27 metros para albergar las naves de creación de tan ricos caldos. La crianza, embotellado y almacenaje también se hace ahí. Imágenes de grúas, vigas, cascos amarillos… en ningún momento se ve la uva. Un robot – vigilado por 4 personas- es el responsable de la mayor parte del trabajo, de mover los barriles, del etiquetado… Imagino que no precisará vacaciones.

La visita transmite frialdad y lejanía con tal desarrollo tecnológico. Incluso han registrado un par de patentes, entre ellas una presa especial que utilizan.

Sin embargo, la calidad de la cata de los distintos vinos Somontano que fabrica Irius endereza el aburrido recorrido técnico de hormigón que tenía sumido al grupo. Paladeo, colores, olores… todos los alumnos sacan notable.
Bodega Irius de Somontano, Barbastro
Muy cerca de aquí está el santuario del Opus Dei, en Torreciudad de Escrivá de Balaguer:
Santuario de Torreciudad, Aragón 
Y cerca una presa de impresión:
Torreciudad, Aragón

Actualización 28 de mayo de 2014:


He recibido un correo de la bodega anunciando que se encuentra en situación concursal y están liquidando las existencias con rebajas en el precio de sus vinos. Cuentan que pronto entrará un nuevo propietario. Veremos. Ya en diciembre contaba El Periódico de Aragón que estaba en venta. Suerte.

2 comentarios:

Endika Lazkano dijo...

¡Salvados por la cata!

Temo que el enoturismo genere buenos teatros y malas obras...

Alejandro MD dijo...

La masificación de las cosas estropea a veces las obras sí...