Agua helada pero reconstituyente entre olas. En la región de Aveiro, junto al municipio portugués de Ílhavo, se extienden enormes playas expuestas al azote del océano Atlántico, así están los bañistas de agazapados y protegidos. Sol con viento, que esconde el calor pero engaña porque quema la piel. Cuidado.
