Estas imágenes son de febrero pero no por ello resultan menos impactantes. Así arriesgan su vida en Binzhou, provincia de Shandong, al nordeste de China, lugar de extracción de gas y petróleo. Los habitantes roban directamente el gas natural del gasoducto, lo meten en grandes bolsas y vuelta a casa. No quiero imaginar cómo lo introducen en su vivienda para calentarse.